Días interminables.
Horas que parecen no avanzar...
la monotonía que me ahoga,
oprime mi garganta
dificultándome respirar.
Mis alas atadas
atrás de la espalda
y mi libertad encerrada
[que no tiene nada de verdad]
Pero no me rindo;
avanzo entre la espesa mata
que me cierra el paso.
Sigo adelante,
procurando no perder de vista mi objetivo.
Y así, manteniendo la cabeza en alto
y la visión en positivo
puedo ver claramente
y me doy cuenta de que en esta jungla de concreto
todavía hay gente que vale la pena.
No hay comentarios:
Publicar un comentario